La madera... Es hermosa y ecológica


VENTAJA N° 1: La madera es un pozo de carbono

Durante su crecimiento, los árboles liberan el oxígeno que respiramos. Al mismo tiempo, absorben el CO2 presente en la atmósfera a un ritmo de una tonelada de CO2 por metro cúbico de bosque nuevo por término medio.
Este proceso de fabricación natural de la madera por fotosíntesis continúa durante todo el período de crecimiento del árbol y cesa cuando el árbol llega a la madurez: cuando ha terminado de crecer, un árbol ya no absorbe más CO2.
En su estado natural, un bosque alcanza un estado de equilibrio: los árboles muertos se descomponen, liberando el CO2 que habían absorbido. Son sustituidos por árboles nuevos que, a su vez, absorben CO2.
Así, si no se gestiona el bosque, la secuestración de carbono por el bosque es globalmente nula.
Talar los árboles cuando alcanzan la madurez permite garantizar que el CO2 absorbido durante el crecimiento del árbol se mantendrá atrapado durante la vida útil de los productos manufacturados a partir de la madera, e incita a plantar nuevos árboles para sustituir a los que se talaron.
Contrariamente a la idea preconcebida de que utilizar la madera contribuye a la destrucción de los bosques, el desarrollo de la utilización de la madera permite preservar y desarrollar de forma sostenible las superficies forestales.
1 metro cúbico de nuevo bosque = 1 tonelada de CO² menos en la atmósfera

VENTAJA N° 2: La madera es un material renovable

Contrariamente a la idea preconcebida de que utilizar la madera contribuye a la destrucción de los bosques, el desarrollo de la utilización de la madera permite preservar y desarrollar de forma sostenible las superficies forestales.
Cuando la madera adquiere un valor comercial, representa un estímulo para preservar y desarrollar los bosques. En Europa, los bosques se amplían en más de 500.000 hectáreas cada año y sólo se explota el 64% de este incremento. Así, la cantidad de madera disponible aumenta cada año.
Como las normativas relativas al medio ambiente obligan a una gestión razonada de los bosques, la utilización de madera certificada PEFC o FSC es una garantía de que la madera extraída de los bosques ha sido objeto
de una renovación controlada: el número de árboles plantados, añadido a los árboles procedentes de la renovación natural, siempre es superior al de los árboles talados.
En Francia como en el resto de Europa, el bosque está subexplotado y la madera crece en superabundancia.
Cada segundo, el volumen de los bosques europeos aumenta aproximadamente el equivalente a una casa de madera.

VENTAJA N°3: La madera consume poca energía

¡Ningún otro material requiere tan poca energía para su producción como la madera! La energía consumida para la extracción y la producción de un material se denomina “energía de producción”. Cuanto más importante es esta energía de producción, mayor es la cantidad de CO2 emitido.
Comparado con otros materiales, la madera consume muy poca energía de producción. También es el único material con un balance carbono negativo debido al efecto “pozo de carbono” de los bosques.
Comparado con el PVC, el acero, el aluminio, el ladrillo rojo o el hormigón, la madera es el único material con un balance carbono negativo

VENTAJA N°4: La madera almacen CO²

Gracias al proceso de fotosíntesis, la madera absorbe el CO2 y lo atrapa durante la vida del árbol. Pero esta secuestración de CO2 continúa después de talar el árbol.
Cuando se utiliza la madera en forma de productos manufacturados, en la construcción, la reforma, el acondicionamiento o la decoración de un edificio, el CO2 atrapado durante el crecimiento del árbol sigue almacenado durante todo el tiempo de utilización de los productos fabricados a partir de la madera y puede continuar durante varios cientos de años. Este almacenamiento de CO2 continúa incluso cuando se reutiliza o recicla la madera para otros usos.
Una vez cortada, la madera sigue almacenando el CO2 absorbido durante todo el tiempo que se utiliza.

VENTAJA N°5: la madera es reciclable

Cuando termina el período de utilización para el que se ha fabricado el producto a base de madera, esta última puede reutilizarse o reciclarse para la  fabricación de paneles destinados a las industrias del mobiliario o la construcción, por ejemplo. Entonces, sigue almacenando el CO2.
Si los paneles a base de madera proceden mayoritariamente de productos derivados de los aserraderos (placas de virtutas de madera, serrín), la parte de madera reciclada en su fabricación se desarrolla de forma constante.
Las normas de calidad que garantizan la fabricación de paneles respetuosos con la salud de las personas y el medio ambiente las establece la Federación Europea de Tableros de madera. Fijan los los límites del porcentaje de impurezas por encima de los cuales la madera no puede reciclarse en la elaboración de paneles. Por otra parte, se han realizado numerosas investigaciones para encontrar nuevas salidas para la madera reciclada: materiales compuestos de madera/plásticos, accesorios para animales (jaulas, cestas, acondicionamientos de cuadras, etc.), preparación del suelo (acolchados, áreas de juegos, etc.), material para abonos compuestos, etc.

La madera reutilizada o reciclada sigue almacenando el CO2.